La comunidad afronta una elevada demanda del recurso y periodos de sequía prolongados agravados por el cambio climático, lo que hace especialmente relevante este tipo de soluciones.
Con una duración inicial de tres años, SMARTFLOW integrará los datos obtenidos por contadores y sensores inteligentes en una herramienta digital basada en Inteligencia Artificial (IA) capaz de detectar fugas en redes de distribución y hogares en tiempo real. El proyecto se implementará en la Costa del Sol (Málaga) y en Roquetas de Mar (Almería), dos zonas turísticas con una demanda de agua altamente estacional, lo que complica la planificación y gestión del suministro.
Además, el proyecto desarrollará una aplicación digital de asistencia al usuario que permitirá identificar fugas y gestionarlas de forma sencilla. Entre sus funcionalidades incluirá un Agente IA basado en un modelo extenso de lenguaje (LLM), mediante el cual los clientes podrán resolver dudas, recibir recomendaciones sobre consumo responsable y consultar o gestionar sus facturas, fomentando un uso más informado y sostenible del agua.
Alineado con la normativa europea
SMARTFLOW responde a la exigencia de reducir pérdidas establecida en la nueva Directiva Europea sobre la Calidad del Agua de Consumo Humano y está alineado con el Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación (PEICTI), especialmente en su Línea Estratégica para el Agua, los Mares y los Océanos, que destaca la digitalización como elemento clave para la sostenibilidad del ciclo integral del agua.
Según Claudio Cosentino, director de Soluciones Digitales en Veolia, el proyecto pondrá “herramientas pioneras de Inteligencia Artificial al servicio de las operadoras y de las personas usuarias para reducir pérdidas, mejorar la eficiencia de las redes y facilitar un mejor servicio”, destacando además su potencial de replicabilidad en otras regiones. Por su parte, Javier Martínez, Project Manager e investigador en Cetaqua-Centro Tecnológico del Agua, subraya que la combinación de IA y sensórica avanzada permitirá transformar datos masivos en conocimiento accionable, sentando las bases de una gestión del agua basada en datos y orientada a la sostenibilidad urbana.



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