La formación ya no puede ser un documento estático
Los planes de formación ya no pueden diseñarse una vez al año y mantenerse sin cambios hasta el siguiente ejercicio. La rápida evolución de la tecnología, la transformación de los procesos productivos y la aparición de nuevas exigencias normativas obligan a las organizaciones a actualizar de forma continua las competencias de sus equipos. En este contexto, DEKRA apuesta por convertir la formación en una herramienta dinámica, alineada en todo momento con la evolución del negocio.
La compañía considera que revisar periódicamente los planes formativos permite comprobar si siguen respondiendo a las necesidades reales de la empresa, identificar nuevas prioridades y ajustar tanto los contenidos como los formatos de aprendizaje. "Una empresa cambia continuamente y su plan de formación debería hacerlo también. Lo importante no es cumplir un calendario diseñado hace meses, sino garantizar que las personas reciben la formación que necesitan para afrontar los retos actuales. Revisar el plan durante el año permite detectar nuevas prioridades, corregir desviaciones y asegurar que la inversión en formación genera un impacto real", explica María Cabrelles, directora de DEKRA Advisory & Training.
Un reto especialmente relevante en la industria
Según la compañía, este análisis resulta especialmente importante en sectores industriales y entornos con una elevada carga operativa, donde la incorporación de nueva maquinaria, los cambios en los procesos, la rotación de personal o las modificaciones regulatorias pueden alterar rápidamente las competencias necesarias para desempeñar un puesto de trabajo.
Mantener planes formativos estáticos, advierte DEKRA, puede traducirse en una menor eficacia, un incremento de las incidencias y mayores dificultades para garantizar la seguridad y la eficiencia de las operaciones.
Por ello, la revisión periódica debe incluir aspectos como las acciones ya ejecutadas, las que han dejado de ser prioritarias, las nuevas necesidades surgidas durante el año y la adecuación de los formatos de aprendizaje a la realidad de cada organización.
Las habilidades cambian cada vez más rápido
La necesidad de actualizar la formación cobra aún más relevancia ante la velocidad con la que evolucionan las competencias profesionales. Según el informe Habilidades en auge 2026 de LinkedIn, el 38% de las habilidades necesarias para desempeñar un empleo cambiaron entre 2016 y 2023, una proporción que podría alcanzar el 70% en 2030 debido, principalmente, al impacto de la inteligencia artificial.
Ante este escenario, DEKRA defiende que las empresas deben revisar de forma continua las capacidades que necesitan sus equipos para evitar que sus planes de formación queden obsoletos.
Con más de 20 años de experiencia y un catálogo de más de 100 acciones formativas especializadas, la compañía desarrolla un enfoque consultivo que combina el análisis de las necesidades de cada organización con el diseño de itinerarios formativos adaptados a la evolución del negocio, la seguridad de los procesos y la realidad operativa de cada empresa.
Para DEKRA, la formación debe entenderse como una herramienta estratégica en permanente evolución, capaz de reforzar la preparación de los equipos, mejorar la seguridad de las operaciones y contribuir a la competitividad de las empresas en un entorno cada vez más cambiante.



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