Así lo advierte Quantax, plataforma especializada en defensa fiscal automatizada para pymes y autónomos, que alerta de la creciente distancia entre las nuevas exigencias tributarias y el nivel real de transformación digital de los pequeños negocios.
Solo el 9% de las pymes cuenta con una digitalización avanzada
Según el Barómetro de Digitalización de la Pyme Española, únicamente el 9% de las pymes utiliza tecnologías avanzadas, aunque el 79% considera que ya está digitalizado.
El estudio también refleja que solo el 36% emplea herramientas de inteligencia artificial, mientras que apenas el 23% utiliza soluciones en la nube para la gestión de la contabilidad y la facturación. Además, más de la mitad de las empresas (52%) sigue almacenando su información en servidores físicos.
Para Quantax, estos datos ponen de manifiesto que muchas organizaciones continúan trabajando con sistemas que ya no responden a las necesidades del nuevo entorno fiscal. "Todavía recibimos muchos clientes cuyos procesos fiscales se basan en hojas de cálculo, archivos PDF o el intercambio de facturas por correo electrónico. Estos sistemas ya resultan insuficientes para responder a un modelo tributario que exige procesos automatizados", explica Álvaro Pascual, CEO y cofundador de Quantax.
La gestión fiscal, el nuevo reto de la digitalización
La compañía considera que la digitalización ya no debe limitarse a ámbitos como el comercio electrónico, el marketing o la gestión comercial. El principal desafío se encuentra ahora en la gestión tributaria, donde el mantenimiento de procesos manuales incrementa el riesgo de errores y dificulta el cumplimiento de las obligaciones fiscales.
La creciente automatización de la Agencia Tributaria obliga a las empresas a disponer de información actualizada, estructurada y fácilmente verificable, reduciendo el margen para incidencias en la presentación de impuestos.
La inteligencia artificial ayuda a detectar errores y deducciones
En este contexto, la inteligencia artificial comienza a desempeñar un papel relevante al analizar la información fiscal, identificar posibles incidencias y detectar deducciones o incentivos que podrían pasar desapercibidos mediante una gestión tradicional.
"Hay empresas cuya planificación fiscal ya es correcta, pero en muchos otros casos la tecnología identifica deducciones, incentivos o errores que no se estaban aprovechando adecuadamente", señala Francisco de las Heras, CFO y cofundador de Quantax.
Adaptarse al nuevo entorno regulatorio
Desde Quantax insisten en que la digitalización ha dejado de ser únicamente una herramienta para mejorar la productividad o la competitividad y se ha convertido en un requisito para adaptarse a un entorno regulatorio cada vez más exigente.
Para la compañía, automatizar la gestión fiscal, integrar herramientas digitales y aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial permitirá a las pymes reducir errores, optimizar su planificación tributaria y afrontar con mayores garantías los cambios que ya está implantando la Administración.



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