La incorporación de robots industriales está permitiendo a las pequeñas y medianas empresas manufactureras mejorar su productividad, especialmente en aquellas compañías de menor tamaño y con un menor grado de innovación. Sin embargo, esta automatización no se traduce automáticamente en un incremento de las exportaciones, ya que la capacidad para competir en mercados internacionales continúa dependiendo en gran medida del entorno empresarial y de las economías de localización. Así lo concluye un estudio elaborado por investigadores de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), basado en el análisis de datos de cerca de 5.000 empresas españolas.
El trabajo, publicado en la revista científica Journal of the Knowledge Economy, analiza por primera vez el impacto de la robotización en las pymes industriales españolas, empresas que representan la mayor parte del tejido productivo nacional y generan una parte significativa del empleo y del valor añadido de la economía.
Los resultados muestran que la adopción de robots industriales mejora la productividad de las empresas, siendo el efecto especialmente notable en las organizaciones con menos trabajadores y menor nivel de innovación previa. En cambio, en las compañías de mayor tamaño o con una estrategia innovadora más consolidada, el incremento de productividad asociado a la robotización resulta más moderado.
"Cuanto más pequeña es la industria, más beneficiosamente afecta la implantación de los robots a la productividad. En cambio, en las empresas con más trabajadores, este incremento no es tan significativo", explica Carles Méndez, investigador de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC y coautor del estudio.
La internacionalización depende del ecosistema empresarial
La investigación también analiza si la incorporación de tecnologías de automatización favorece la actividad exportadora de las empresas. En este ámbito, los investigadores concluyen que la robotización, por sí sola, no impulsa la internacionalización.
El estudio identifica como factor determinante la existencia de economías de localización, es decir, la concentración de empresas del mismo sector o de actividades relacionadas dentro de un mismo territorio, lo que facilita el intercambio de conocimiento, talento y capacidades productivas.
"Encontramos una relación positiva significativa entre la presencia de empresas del mismo sector, o de sectores afines, en la misma provincia y la capacidad exportadora de las pymes", señala Méndez.
La transformación digital requiere cambios organizativos
En paralelo, un segundo estudio desarrollado por el mismo grupo de investigación, también publicado en Journal of the Knowledge Economy, amplía el análisis al conjunto de la transformación digital de las pymes.
Los investigadores concluyen que la implantación de tecnologías digitales no garantiza por sí sola un incremento sostenido de la productividad. No obstante, sí favorece una mayor eficiencia y capacidad de adaptación en aquellas empresas que ya presentan un elevado grado de digitalización y mantienen una intensa actividad internacional.
Además, el trabajo destaca que el éxito de la digitalización depende de factores complementarios como la formación del capital humano, la adaptación de las estructuras organizativas y la capacidad de colaboración entre empresas.
"Un error frecuente es pensar que la digitalización producirá efectos homogéneos. Cada tecnología aporta beneficios distintos y exige cambios organizativos para generar resultados positivos", afirma Joan Torrent, catedrático de la UOC, director de UOC-DIGIT y uno de los coordinadores del grupo de investigación I2TIC-IA Lab.
Los investigadores subrayan asimismo que las plataformas digitales favorecen la colaboración entre empresas, un aspecto que consideran clave para mejorar tanto la competitividad como la internacionalización del tejido empresarial español.
Los dos estudios se enmarcan en la misión de investigación Transición digital y sostenibilidad de la UOC y contribuyen a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con el trabajo decente, el crecimiento económico, la innovación y la industria.




