El encuentro, inaugurado por el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha reunido a representantes institucionales, expertos y empresas para analizar cómo el nuevo entorno global está redefiniendo la seguridad económica y las condiciones de actividad empresarial.
Durante su intervención, el ministro ha advertido de que el escenario actual presenta una complejidad inédita: “El riesgo que enfrentamos hoy no es un riesgo dentro del sistema, sino un riesgo que afecta al propio sistema, a sus reglas y a su funcionamiento”.
En este sentido, ha señalado como principales desafíos la erosión del marco normativo internacional, la transformación de las cadenas de valor y el avance de tecnologías disruptivas, factores que interactúan entre sí y generan un entorno más incierto.
Ante esta situación, Cuerpo ha defendido la vía europea como respuesta estratégica, basada en dos pilares: dotar a las empresas de herramientas para operar en un contexto complejo y, al mismo tiempo, impulsar la reforma del sistema económico internacional para adaptarlo a la realidad actual.
Convertir la incertidumbre en oportunidad
Por su parte, el presidente ejecutivo de Cesce, Pablo de Ramón-Laca, ha destacado que las empresas operan hoy en un entorno radicalmente distinto al de hace apenas unos años, en el que las certezas geopolíticas han desaparecido y las cadenas globales se están redibujando.
En este contexto, ha subrayado la importancia del análisis y la información para la toma de decisiones: “Con buena información, la incertidumbre se convierte en riesgo evaluable, y el riesgo, con las herramientas adecuadas, se transforma en oportunidad”.
El fin de la hiperglobalización
La ponencia magistral ha corrido a cargo del economista de Harvard Dani Rodrik, quien ha analizado el futuro del orden económico internacional tras el fin de la hiperglobalización.
Rodrik ha explicado que el modelo vigente en las últimas décadas ha generado crecimiento, pero también desequilibrios y conflictos distributivos, lo que ha contribuido al auge del populismo, el debilitamiento del comercio internacional y el aumento de las tensiones geopolíticas.
Según el economista, estas dinámicas reflejan problemas estructurales del sistema global, más allá de decisiones políticas recientes. No obstante, ha descartado un colapso del modelo y ha apuntado hacia una evolución: “El escenario más probable no es la desglobalización, sino una nueva forma de globalización”.
Fragmentación comercial y nuevos riesgos globales
Durante la jornada, distintas mesas redondas han abordado el impacto de la fragmentación del comercio internacional en las empresas, así como la evolución de los riesgos económicos en diferentes regiones del mundo.
Los expertos han coincidido en que el entorno actual está marcado por la reorganización de las cadenas de suministro, la rivalidad geopolítica y el aumento de la incertidumbre, factores que obligan a las empresas a adaptar sus estrategias.
Un nuevo entorno para empresas e instituciones
La conferencia ha puesto de relieve que el sistema económico global atraviesa una fase de transformación profunda, en la que será clave reforzar la capacidad de análisis de riesgos, la anticipación estratégica y la cooperación internacional.
En este contexto, Cesce subraya la necesidad de que empresas e instituciones desarrollen herramientas que les permitan gestionar la incertidumbre y aprovechar oportunidades en un entorno cada vez más complejo.




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