La inteligencia artificial (IA) despierta un interés creciente entre las pequeñas y medianas empresas (pymes), pero su implantación efectiva continúa siendo un desafío. Según el informe ´La IA para PYMES: cerrando la brecha entre la preparación y la realidad´, elaborado por SAS junto con IDC, casi el 70% de las pymes se encuentra todavía en una fase inicial de experimentación o desarrolla únicamente iniciativas aisladas con esta tecnología.
El estudio, basado en una encuesta realizada a más de 1.600 directivos de pymes en 28 países, pone de manifiesto la distancia existente entre las expectativas que las empresas depositan en la IA y su capacidad real para integrarla en su actividad diaria y obtener resultados de negocio.
Aunque cada vez más organizaciones incorporan herramientas de inteligencia artificial, muchas todavía carecen de los elementos necesarios para desplegar una estrategia sólida, como una adecuada gestión de los datos, personal cualificado, una planificación clara o mecanismos de gobernanza que permitan escalar los proyectos.
"Para que su estrategia de IA funcione de verdad, las pymes deben alinear sus datos, su personal y sus recursos. Experimentar con la tecnología es fácil, usarla de forma estratégica y sostenible es mucho más complicado", explica Daniel-Zoe Jiménez, vicepresidente de Investigación de IDC.
La brecha entre intención y capacidad
El informe identifica una "brecha entre la preparación y la realidad", ya que la mayoría de las empresas se encuentra en niveles de madurez considerados experimentales u oportunistas. En estas fases, la IA se utiliza para proyectos concretos, pero todavía no forma parte de una estrategia transversal que genere un impacto significativo en toda la organización.
Entre las principales barreras detectadas figuran la dispersión de datos y herramientas, el desarrollo de iniciativas desconectadas entre sí, la escasez de profesionales especializados y la falta de indicadores claros para medir el retorno de la inversión realizada en IA.
Una hoja de ruta para impulsar la adopción
Con el objetivo de facilitar este proceso, el estudio presenta el Índice de Preparación para la IA, una herramienta que evalúa el grado de madurez de las pymes en cuatro ámbitos: planificación, construcción, habilitación y ejecución. A partir de este análisis, las empresas pueden identificar en qué etapa se encuentran —experimental, oportunista, estructurada o integrada— y definir los pasos necesarios para avanzar en la implantación de esta tecnología.
El informe concluye que las pymes, especialmente aquellas con recursos tecnológicos limitados, necesitan plataformas integradas y el apoyo de socios especializados para transformar la experimentación en proyectos capaces de generar valor.
"Las pymes no necesitan más promesas. Lo que necesitan son resultados que se traduzcan en un retorno de inversión significativo por usar la IA", afirma John Carey, Senior VP Global Channels de SAS, quien destaca que el verdadero reto ya no es adoptar la inteligencia artificial, sino integrarla de forma eficiente en toda la empresa.
Como complemento al estudio, SAS ha presentado una Calculadora de preparación para la IA, una herramienta diseñada para que las pymes puedan evaluar su nivel de madurez, detectar áreas de mejora y recibir recomendaciones personalizadas para acelerar su transformación basada en inteligencia artificial.




